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En las últimas décadas, tuvimos avances increíbles en ciencia y en tecnología, pero todavía usamos autos (que en promedio pesan unos 1.000 kilos) para transportar gente (que en promedio pesan unos 70 kilos). A pesar de no ser una manera muy eficiente de transportarnos, no ha mejorado mucho en las últimas décadas…

De hecho, si uno mira los autos en las calles de los Estados Unidos, cada vez son más grandes (miren la foto!). Con el aumento del precio del petróleo en 2007-2008, tuve la esperanza que se den cuenta del despropósito de estos monstruos, pero dado que el precio del petróleo ya cayó, pierdo esa esperanza.

smart-car-parking-2-small1Contrariamente, en Europa vemos la proliferación de autos más chicos, como el Smart Car, que es tan chico que se puede estacionar en forma perpendicular al cordón, en lugares donde los autos normales sólo pueden estacionar en forma paralela.

Se están haciendo avances en la eficiencia del uso del combustible y en disminuir el impacto ambiental de los autos, pero seguramente esto no va ser suficiente. Tampoco estamos muy bien en cuanto al número de autos por persona - ¡en EE.UU. hay casi tantos autos como pesonas! Dado el crecimiento económico y el acceso a autos relativamente baratos y con financiamiento, en muchos países estamos viendo superpoblación de autos. Sin embargo, las ciudades se están saturando y ya vemos algunas iniciativas que podrían ayudar a mejorar esto. Países como China han adoptado masivamente la bicicleta. En los últimos tiempos, están surgiendo sistemas de bicicletas públicas en muchas ciudades de Europa (París, Barcelona, etc.) que cada vez tienen más adeptos. También surgen sistemas como los taxi-motos en París que permiten llegar del aeropuerto Charles de Gaulle al centro de París en una fracción del tiempo que demoraría un auto, evitando las congestiones de tránsito.

En las empresas donde el medio de transporte es una parte importante de las inversiones, un factor clave para lograr competitividad es usar estos activos lo máximo posible. Por ejemplo, si una línea aérea no logra tener sus aviones en el aire por un mínimo de horas (de 7 a 11, dependiendo del tipo de rutas), entonces no podrá competir exitosamente. Lo mismo ocurre en empresas mineras, cuyos camiones que cargan 400 toneladas cuestan unos 4 millones de dólares cada uno y cada minuto que están parados sale muy caro. Sin embargo a nuestros autos los usamos muy poco… típicamente menos de una hora por día en promedio.

En los últimos años, se desarrolló en paralelo en EE.UU.  y en algunas ciudades de Europa un modelo muy interesante que podría ayudar a bajar drásticamente el número de autos por persona y a lograr un uso más eficiente de los autos. Se trata de sistemas de uso de autos por hora. Es como un alquiler, pero mucho más fácil de hacer, con autos disponibles en muchas de las esquinas de la ciudad, y donde uno reserva el horario para el uso de un auto por Internet, tiene una tarjeta que utiliza para abrir el auto y paga un monto fijo por hora (unos 10 dólares para un auto estándar en EE.UU.) que incluye el alquiler, el seguro y la nafta.  Su uso está creciendo rápidamente y ya conozco gente que decidió no comprar auto y usar esta alternativa. Los creadores de este modelo estiman que sus autos son usados por un tiempo 5 veces superior al del promedio de los autos con “dueño”.

El debate de hoy es cómo los gobiernos van a socorrer a las empresas automotrices en la crisis económica. Pero el debate de verdad, el que va a definir el futuro del transporte, es si vamos a una situación con cada vez más autos más grandes o si vamos a tener ciudades con pocos autos, mucho más eficientes y con mucho menos impacto en el medio ambiente que lo que vemos hoy.

Claramente mi preferencia es lo segundo, pero el tiempo dirá…

Fotos: njscott-H, vovchychko